Era previsible. Era muy probable que a Perú lo goleen y eso sucedió.Sin mucho esfuerzo Bolivia ya le ganaba 2 a cero en los primeros quince y desbarataba sin miramientos el ánimo triunfalista que vivió la selección durante poco más de un mes.
Perú volvió a su realidad. Y los pretextos no sirven.
No se jugó bien, Bolivia es mejor equipo que Perú y en el fútbol no solo es importante no “querer perder”, hay que jugar, y sobretodo jugar a “algo”, aunque sea un “poquito”
No debería sorprender que Perú sea en la hora actual el peor equipo de Sudamérica. Los errores cometidos a lo largo de esta primera ronda de partidos están exactamente reflejados en la posición que se ocupa.
Algunos creen que Perú puede clasificar, algunos todavía piensan que cómo se empató en el último minuto a Argentina esto es posible… ¡Perú llegó a La Paz y en menos de cuatro minutos ya perdía…! …¿van a decir que tuvo que ver la altura?...
Del Solar quiso jugar en La Paz tan igual como le jugó a Argentina en Lima, quiso reemplazar a Solano con un intrascendente Mariño, quiso “recrear” una alineación idéntica a la presentada ante Argentina y se topó con un equipo concentrado y con sed de triunfo.
Hasta ahora no entiende que todos los partidos no son iguales y que las alineaciones varían de acuerdo al rival.
El hecho de empatarle de milagro a Argentina no significa necesariamente que esa misma idea funcione a 3,600 metros.
A los peruanos no hay nada que recriminarles. No tienen la culpa de estar allí representando al Perú.
Es sólo un equipo limitado y es básicamente el reflejo de la improvisación reinante, no solo en la federación, sino en el mismo Del Solar que prefiere andar de viaje antes que encontrar jugadores que de verdad le sirvan para no quedar al final últimos en la eliminatoria.
Perú merece ser último y lo está logrando.
Ante Paraguay la cosa incluso puede ser peor.
Un empate es más que una hazaña…


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